miércoles, 21 de junio de 2017

Presentación del nuevo libro: Llama a la matrona. Sara Cañamero

En Llama a la matrona, Sara Cañamero nos guía en un viaje apasionante por la etapa gestacional en un libro didáctico que se convertirá en la lectura de cabecera de toda mujer que esté esperando un hijo o planeando un embarazo. 
Sus páginas de lectura fresca y directa nos invitan a conectar con la propia fisiología femenina para comprender el cómo y el porqué suceden los procesos en las 40 semanas más mágicas del cuerpo humano. 


Sobre la obra 

El punto de partida de Llama a la matrona nos evoca a la historia de una de las profesiones más antiguas del mundo. El mundo egipcio, la antigua Grecia, el Imperio Romano...todas las civilizaciones han precisado de la figura de las comadronas para velar por la salud de las embarazadas y los recién nacidos. El papel de la matrona es fundamental en la vida reproductiva, especialmente en el parto, y en esta obra se reivindica que las matronas vuelvan a ocupar el lugar que les corresponde al lado de la mujer. Las dudas más frecuentes que surgen en la dulce espera se verán solventadas con la lectura de este libro, que ofrece un lenguaje claro y conciso para comprender sin problemas lo que está por acontecer en los próximos meses de gestación o incluso antes, pues conoceremos las pautas a seguir en el camino de la infertilidad. 
Sara Cañamero nos explica con absoluta transparencia el amplio abanico de opciones que la mujer puede elegir durante los procesos. La matrona informa y da soporte. La matrona respeta y acompaña los deseos de la embarazada, y así lo transmite la autora. Desde el momento en el que aparecen las dos rayas rosas, la obra nos conduce por el embarazo mes a mes, el posparto y una guía del recién nacido, con una estructura didáctica a la par que emotiva. Los cambios en la anatomía, la alimentación, los miedos, las emociones o qué esperar de las consultas sanitarias, son algunos de los temas que trata Sara Cañamero. 
Todo lo que se precisa saber para afrontar la maravillosa aventura de la maternidad está recogido en Llama a la matrona. 

Sobre la autora 
Sara Cañamero se licenció en la Universidad Complutense de Madrid. Es matrona, enfermera pediátrica y además instructora de Pilates. Durante años se ha dedicado a acompañar a las mujeres en sus procesos de embarazo, parto, postparto y crianza, y en 2013 fundó MaterNatal, un centro de atención integral a la mujer en el que dirige a un equipo de profesionales. 
Es autora del blog Matrona Madrid donde ofrece recursos para afrontar todas las etapas desde el embarazo al puerperio y asesorar a los padres recientes. 
Su ocupación principal es la maternidad, pues es madre de tres hijos. 

Entrevista a Sara Cañamero 

“Son las mujeres las que nos tienen que reclamar más, dándonos a conocer, exigiendo tener una matrona a su lado”.

Pregunta: Llevas años dedicándote a acompañar a las mujeres en sus embarazos, partos y postpartos, ¿qué es lo más gratificante de tu trabajo?

Respuesta: Creo que tengo el trabajo más bonito del mundo. Las matronas estamos al lado de las mujeres en los momentos más claves de su vida: cuando les viene su primera regla y cuando ésta se va, en la búsqueda del embarazo, en la dulce espera, en la preparación para el parto, en el postparto, asesorando en el cuidado del recién nacido, en la lactancia, en la recuperación física y psíquica postparto. Me gusta tanto mi trabajo que no podría quedarme con una sola cosa. Ser matrona es mucho más que atender un parto, no hay nada más bonito que acompañar en el nacimiento de un bebé, servir de apoyo a las parejas, empoderar a las madres y devolverles su confianza en la capacidad de parir. Para mí es un honor el ser elegida por las mujeres para que las acompañe en el proceso de la maternidad. Es gratificante cuando acuden a mí ante una dificultad, y juntas somos capaces de superarla, por ejemplo con la lactancia materna, que no siempre es un camino de rosas. También cuando les soy útil en su recuperación física y psíquica, cuando resuelvo dudas respecto a la crianza. Todo esto me hace sentir bien conmigo misma, cuando cambio el ceño fruncido de preocupación de una mujer que entra en mi consulta, por una sonrisa y una cara de calma.

P: De un tiempo a esta parte las matronas han quedado relegadas de su papel fundamental en el embarazo y parto de la mujer, sustituidas en ocasiones por otras especialidades médicas, ¿crees que deberían volver a concretarse las funciones de cada profesional? 

R: Creo que lo justo sería que las matronas volviéramos a ocupar nuestro lugar. Las funciones de cada profesional están bien detalladas en el BOE, sin embargo es triste ver cómo hemos perdido terreno no sólo en la atención al parto, sino en el cuidado del embarazo, el postparto, etc. Las matronas somos especialistas y estamos formadas en la fisiología del parto, somos expertas en preservarlo y en identificar cuando el proceso se desvía de la fisiología y debemos intervenir. Según la OMS para intervenir en un proceso de parto debe de haber una causa plenamente justificada. Nuestro papel en la atención al embarazo, parto y postparto siempre tiene como centro y objeto de cuidados a la mujer, y no sólo abarcamos lo físico; sino que nuestra atención integral hace que tengamos en cuenta el aspecto psicológico, el entorno, sus vivencias anteriores y sus expectativas. Acompañamos desde el respeto, conociendo la fisiología de los procesos, interviniendo sólo cuando es necesario o cuando la mujer nos reclama. Los ginecólogos son médicos, y su formación va encaminada a la patología. Su formación está orientada a la intervención para solucionar problemas. Sus técnicas suelen ser invasivas, y cualquier intervención puede tener daños colaterales. Son los responsables de los embarazos y partos de bajo riesgo (que afortunadamente constituyen un porcentaje muy bajo con respecto al total). Hay varios estudios que comparan la asistencia de partos de bajo riesgo por matronas y ginecólogos y llegan a la conclusión de que cómo los resultados neonatales son los mismos (bienestar del recién nacido), sin complicaciones no se demuestra beneficio alguno que sean atendidos por médicos. En cuanto a los datos de salud materna los resultados son tan buenos o mejores si son asistidos por matronas, ya que las tasas de intervención y medicación utilizada son inferiores. Para la OMS, la matrona es la profesional más apropiada y económica para ser asignada al cuidado de un embarazo y parto normal, incluyendo entre sus funciones el establecimiento de los distintos riesgos y el reconocimiento de complicaciones. Sin embargo, creo que son las mujeres las que nos tienen que reclamar más, dándonos a conocer, exigiendo tener una matrona a su lado.

P: Hoy en día la información está al alcance de todos, sin embargo, ¿crees que los futuros padres están bien informados y conocen todas sus opciones?

R: Pienso que como en todo, el acceso ilimitado a la información tiene su lado bueno y su lado no tan bueno. Siempre es importante hacer una lectura crítica de la información, sopesando la fuente y si está basada en la evidencia científica. Sin embargo, por experiencia creo que por mucho que leamos, nos podemos igualmente como padres sentir inseguros en muchos aspectos de lo que la ma/paternidad conlleva. Creo que una buena formación para la maternidad, que englobe no sólo el parto sino los cuidados de la mamá y el bebé una vez que éste ya ha nacido puede dar mucha más confianza a la pareja. Las matronas contamos con muchas herramientas para ayudar, complementarias a la preparación al parto tradicional: hipnosis en el parto, preparación en el agua, pilates prenatal, midfulness, yoga… 

P: Últimamente se habla mucho de violencia obstétrica, ¿consideras que es una realidad hoy en día? 

R: Por supuesto, supone un gran riesgo para la salud pública, ya que afecta al bienestar del bebé y de la mujer. En algunos países lo han englobado dentro de la violencia de género, y aunque en España las tasas de este tipo de violencia son elevadas, no hay ninguna ley que lo contemple. La violencia obstétrica es algo tan grave que no puede ni debe silenciarse, estamos hablando de un trato jerárquico deshumanizador, en el que la mujer pinta muy poco o nada, y en muchos casos es tratada como una niña pequeña; en un uso excesivo de la medicalización e intervenciones innecesarias o no justificadas; es la patologización de los procesos fisiológicos. La suma de todo ello trae secuelas físicas, psíquicas y sociales para la madre y el bebé. 

P: ¿Confían las mujeres en su matrona?

R: Eso deberías preguntárselo a las mujeres, lo que creo es que muchas mujeres aún no conocen todo lo que las matronas podemos ofrecerles: desde la atención al embarazo, parto y postparto, sexualidad, menopausia etc. Haciendo un poco de autocrítica puede que las matronas nos hayamos centrado en estar presentes en el ámbito hospitalario, de la tecnificación, investigación… eso no está mal. Sin embargo, las mujeres también nos necesitan en sus casas, en su ambiente. Es allí cuando te preguntas si lo estarás haciendo bien, te entran mil dudas sobre la crianza, la maternidad, tu nuevo rol. Y es ese vacío que están llenando las doulas. Debo decir, que cada vez somos más las matronas que estamos volviendo a la esencia de nuestra profesión y acompañamos a las mujeres en todo su proceso de maternidad, crianza, sexualidad y acudimos al lugar donde se nos necesita. Las matronas debemos acompañar a las mujeres en el plano afectivo, emocional (ya que muchas también somos madres y hemos estado en las mismas situaciones que nuestras clientas); pero aportamos un plus a ese acompañamiento, y es el plano profesional: Las matronas somos Enfermeras Obtétricoginecológicas, es decir primero hemos estudiado 3 ó 4 años de enfermería (depende si es diplomado o grado), hemos sido sometidas a un examen durísimo que se llama EIR para el cual muchas de nosotras hemos estudiado años para aprobar, ya que se ofertan muy pocas plazas al año (es como el MIR para los médicos) y después hemos hecho 2 años de formación como Matronas Internas Residentes, en el que trabajamos en partos, centro de Salud, Neonatos, planta de Puerperio… Y damos clases teóricas en la Universidad. Y después, nos seguimos reciclando y continuamos formándonos toda nuestra vida profesional. Nuestra formación es completísima a nivel académico, aunque es verdad que siempre se puede mejorar… 

P: La OMS pauta unos datos esclarecedores sobre el intervencionismo en los partos que no se están cumpliendo en muchos países, entre ellos España. ¿A qué crees que se debe?

R: En parte se debe al escaso número de matronas y a que la atención al parto se está centrando demasiado en la medicalización del mismo. Una mujer sana, con un embarazo sano, sólo tendría que ver al ginecólogo para hacerse las ecografías y cuando el embarazo tiene algún factor de riesgo importante. Una mujer sana, con un bebé sano, no debería ver a un ginecólogo en un parto a menos que hubiera necesidad de intervenir por alguna complicación. La mayoría de los estudios concluyen que bajarían el número de cesáreas, intervenciones en el parto, episiotomías, inducciones, etc, si los partos de bajo riesgo (que son la inmensa mayoría) fueran atendidos por matronas. 

P: Muchas embarazadas tienen miedo al momento del parto, ¿por qué razón crees que ocurre esto? 

R: Es natural sentir miedo a lo desconocido. Surgen diferentes tipos de miedo: al dolor, a no ser capaz, al qué dirán, a no reconocer cuando empieza, etc. Una de nuestras funciones como matronas es trabajar junto con la mujer y su pareja estas cuestiones, darle herramientas para enfrentarse al gran día con confianza, que vuelva a creer firmemente en su capacidad no sólo para hacerlo, sino para hacerlo bien.

P: Tras el parto, la mayoría de mujeres se sienten solas e incluso olvidadas por el sistema de salud. ¿Crees que es por algo en especial? ¿El papel de la matrona también consiste en cuidar el postparto más allá de las primeras semanas?

R: En el sistema sanitario actual no hay mucho espacio para el postparto, parece que si el bebé está sano todo va bien. Nos centramos en la revisión del niño sano, en la visita a la matrona a los diez días y poco más. Pero es postparto es un momento mucho más delicado para la mujer, y por consiguiente también para el bebé. A nivel hormonal, a nivel emocional, a nivel físico, a nivel de rol de mujer-madre-pareja supone un momento de readaptación increíble; y debemos velar porque ocurra sin incidencias. Las matronas estamos formadas en la atención durante el postparto, tanto de la madre como el bebé: valoramos el suelo pélvico, la diastasis de recto, ofrecemos apoyo y asesoría en la lactancia, los primeros cuidados del bebé, detección de la depresión postparto, etc. 

P: ¿Qué consejos le darías a una mujer que va a dar a luz en unos meses?

R: Que tenga confianza en ella misma, en su capacidad de gestar y parir. Que confíe y escuche bien adentro de ella en la crianza de su bebé. Y por supuesto que ponga una matrona en su vida, para desterrar las dudas y los miedos en el embarazo; para trabajar la gestión del dolor en el momento de dar a luz y todos los temores que puedan surgir ese día; para que la acompañe en el parto, sea donde sea; para que la asesore en el postparto y la lactancia; para que la acompañe los primero días de vida del bebé. Para tener una atención personalizada, y adaptada a sus verdaderas necesidades. 

Sobre la Editorial… El nuevo sello editorial Doña Tecla, al frente del cual se encuentra la editora Gema Lendoiro, nace con el objetivo de atender los gustos editoriales de los nuevos tiempos. Busca publicar temas de total actualidad e interés general, a través de las voces de los escritores que mejor reúnan condiciones de calidad y originalidad bien sea autores noveles o más reconocidos, apostando por libros que sabemos van a entusiasmar a todo tipo de lectores. Doña Tecla pretende llegar a ese gran público ávido de conocimiento, curiosidad y entretenimiento, publicando biografías, ensayos, libros de divulgación, prácticos, narrativa, ficción y no ficción, pero siempre pensando en despertar el interés y el deseo de entregarse al gran placer de la lectura.

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